En el Perú, la extorsión dejó de ser un delito focalizado para convertirse en un problema estructural de seguridad nacional.
Durante el 2025, las denuncias por extorsión alcanzaron 26,585 casos, marcando un incremento del 19% respecto al año anterior. Traducido a la vida cotidiana, esto significa que cada 20 minutos una persona fue víctima de extorsión a nivel nacional.
Este artículo analiza qué dicen realmente los datos, dónde se concentra el problema y por qué ciertas regiones y distritos enfrentan un riesgo significativamente mayor, a partir de información oficial sistematizada por GPS Agencia
La extorsión en cifras: un delito que no se desacelera
Durante el 2025 se registraron en promedio:
- 73 denuncias diarias por extorsión
- Más de 2,200 denuncias mensuales
- Un crecimiento sostenido desde 2021, con picos históricos en 2023 y 2025
Este comportamiento confirma que la extorsión no es un fenómeno coyuntural, sino un delito que ha logrado adaptarse, expandirse y consolidarse, incluso en contextos de mayor presencia policial.
👉 El aumento no solo refleja más denuncias, sino mayor presión criminal sobre ciudadanos y empresas.

Regiones más afectadas: el 69% del problema se concentra en tres zonas
Los datos muestran una concentración clara:
- Lima Metropolitana
- La Libertad
- Piura
Estas tres regiones concentran el 69% de todas las denuncias por extorsión en el país.

¿Qué nos dice esta concentración?
- La extorsión sigue los flujos económicos
- Se intensifica en zonas con:
- Alta densidad poblacional
- Actividad comercial informal y formal
- Presencia de organizaciones criminales estructuradas
No es un delito disperso: es selectivo y estratégico.
Lima Metropolitana: el epicentro de la extorsión en el Perú
Lima Metropolitana registró en 2025:
- 11,192 denuncias por extorsión
- Un incremento del 38% respecto a 2024
- Un promedio de 31 denuncias diarias
Este crecimiento convierte a la capital en el principal escenario del delito, tanto por volumen como por complejidad.

Lima Este, Norte y Centro: distintas dinámicas, mismo riesgo
Distribución por zonas:
- Lima Este: concentra el 28% de las denuncias
- Lima Norte: volumen similar, con expansión sostenida
- Lima Centro: menor volumen, pero mayor intensidad
Dato crítico:
Lima Centro registra la tasa más alta de extorsión de toda la capital:
- 136 denuncias por cada 100 mil habitantes
Esto indica que el riesgo no depende solo del número de casos, sino de qué tan expuesta está la población y la actividad económica.

Distritos más vulnerables: donde la extorsión se vuelve cotidiana
Tres distritos concentran el 34% de todas las denuncias de Lima Metropolitana:
- Cercado de Lima
- San Juan de Lurigancho
- Ate Vitarte
Estos territorios combinan:
- Alta circulación comercial
- Transporte informal
- Mercados, obras, pequeños negocios
- Presencia sostenida de economías ilegales
👉 La extorsión se instala donde puede recaudar de forma constante, no necesariamente donde hay más violencia visible.

¿Qué revelan realmente estos datos?
Más allá de las cifras, el patrón es claro:
- La extorsión se ha normalizado
- Se expande territorialmente
- Afecta tanto a personas como a empresas formales
- Supera la capacidad reactiva del Estado
Esto obliga a cambiar el enfoque:
La extorsión ya no es solo un delito penal: es un riesgo operativo, económico y legal.
Un problema de seguridad que exige respuestas estratégicas
El 2025 confirma que la extorsión en el Perú no está contenida.
Por el contrario, se ha consolidado como uno de los delitos más extendidos y rentables para el crimen organizado.
Frente a este escenario, la prevención, el análisis de riesgo y la respuesta legal temprana se vuelven elementos clave para reducir el impacto, especialmente en sectores empresariales y zonas de alta exposición.
Este artículo se basa en el procesamiento y análisis de denuncias policiales registradas en el sistema SIDPOL, sistematizadas por el equipo de GPS Agencia como parte de su línea de investigación en criminalidad y seguridad
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